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Atención a Niños y Adolescentes

Podemos considerar al sistema familiar como el más trascendente en el cual el individuo nace, desarrolla sus primeros años de vida y en el que primero en que aprende a vincularse con otros. Incluso aún cuando más adelante en su vida integre nuevos sistemas, no dejará de ser parte de este sistema primario. En la familia, el individuo aprende cómo relacionarse con los demás, define sus valores, forja su autoestima, construye sus defensas, entre muchas otras nociones importantes.

Es por eso que la niñez y la adolescencia son las etapas de la vida en las que se hace indispensable entender a los individuos en su contexto familiar. Allí, se podrá observar y conocer qué modos de vinculación están colaborando o perturbando en el paso del individuo por cada una de estas importantes etapas de la vida y que pueden provocar algún síntoma o comportamiento problemático.

Consideramos un síntoma como aquellas situaciones que afecten la posibilidad de los niños y los adolescentes de llevar con plenitud su salud y su vida afectiva, social, estudiantil y/o familiar produciendo algún tipo de dificultad en estas áreas.


 Cuando alguna problemática encuentra lugar, la visita a un espacio de terapia familiar de abordaje sistémico puede ayudar a entender en contexto lo que está sucediéndole a ese niño o adolescente y cuáles son las mejores estrategias para encontrar soluciones posibles a lo que motiva la consulta y que está provocando malestar en el individuo y el sistema familiar.

Estamos convencidos que dichas estrategias deben ser implementadas en la totalidad del sistema familiar, involucrando a todos los miembros del mismo o parte de ellos. Para el trabajo terapéutico, se podrá solicitar que vengan los dos padres del niño o adolescente, alguno de ellos; como así también, la concurrencia de alguno de los hermanos, abuelos o cualquier otro miembro que esté desempeñando un rol como referente afectivo en el sistema familiar.

Motivos de consulta comunes en niños y adolescentes

  • Problemáticas escolares / dificultades en el estudio
  • Falta de concentración
  • ADD diagnosticado
  • Relaciones conflictivas entre hermanos, con padres, con abuelos.
  • Problemas de conducta
  • Dificultad en el control de esfínteres
  • Introversión
  • Trastornos alimenticios
  • Adicción a sustancias
  • Conductas compulsivas
  • Uso desmedido de Internet y videojuegos 
  • Exceso de atención a la imagen personal
  • Aislamiento social
  • Autoagresión y cortes
  • Fanatismos extremos
  • Cuestiones acerca de la identidad de género
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¿Por qué Terapia Familiar?

Los sistemas familiares son únicos e irrepetibles. A su vez están influenciados por su historia, su estructura, la cantidad de miembros, su situación actual, etc.

En el desarrollo de su historia, las familias cambian y esos cambios son parte constitutiva y necesaria en todo sistema familiar.


 Algunos cambios están vinculados con la propia naturaleza de las familias y tienen que ver con el crecimiento de sus miembros y sus variadas necesidades. Decimos que estos cambios son parte del ciclo vital de la familia. Por ejemplo el paso de escuela primaria a secundaria de uno de sus miembros, la aparición del primer o la primera novio/novia, la llegada de un hermano, por mencionar algunos.

Otros cambios son menos esperados y más específicos de cada familia. Son parte del ciclo vital pero están vinculados con la especificidad del devenir de cada familia. Igualmente influyen e implican un cambio en la estructura o dinámica de sus relaciones. Por ejemplo podemos mencionar los divorcios, cambios laborales de alguno de sus padres, la muerte de algún miembro familiar, mudanza, entre otros.

Más allá del tipo de cambio que se suscite en el sistema familiar, la forma en que cada sistema aborde ese cambio es lo que la distingue y hace singular. Algunas familias se encuentran más preparadas para los cambios y cuentan con herramientas adecuadas para afrontarlos. Sin embargo, existen algunas que no logran ver las herramientas que ya tienen a su disposición. En definitiva, se trata de que la familia pueda afrontar y adaptarse a los cambios internos o externos de forma perdurable, sin que esto implique una amenaza a la continuidad del grupo ni un obstaculo para el desarrollo de sus integrantes. Resumiendo, cada familia afronta los cambios en la forma en que tiene “aprendido” hacerlo, lo cual no necesariamente implica dar lugar a lo nuevo. Precisamente en el espacio terapéutico nos proponemos acompañarlos en el pasaje por ese proceso de cambio para minimizar el malestar y transformar, si se hace necesario, la forma en la que la familia afronta los cambios para lograr que sea lo más saludable posible para todos sus miembros.

Terapéuticamente, abordaremos a las familias desde una perspectiva que incluya a todos sus miembros.


Desde la perspectiva en la que encuadramos un tratamiento de familia, ponemos el foco sobre los problemas en la comunicación. Se trabajará sobre lo que se dice, sobre cómo se dice, lo que no se dice, lo que se dice de más, por los gestos, por lo hábitos que comunican, etc. Toda la sintomatología que pueda presentar un individuo y/o su familia se expresa a través de dificultades comunicacionales en el seno de la misma, y a su vez, las soluciones también se encuentran allí.

Entendemos que el aspecto comunicacional es inherente no solo a los sistemas en general sino también a sus subsistemas (entre ciertos miembros de familia) y/o a cada individuo (y la posibilidad de comunicarse con aquello que siente).

Tipos posibles de problemáticas de Familia vinculadas con su ciclo vital

  • Embarazos / Nacimientos / Adopciones
  • Crecimiento de los hijos (niñez, adolescencia)
  • Desarrollo de la identidad de género y elección sexual
  • Síndrome de nido vacío (padres que quedan viviendo solos cuando los hijos crecen)
  •  Fallecimientos o enfermedades
  • Etapas de la escolaridad
  • Noviazgos y primeras salidas
  • Autonomía y emancipación de los hijos
  • Jubilación

Otros tipos posibles de problemáticas de Familia

  • Re-estructuraciones familiares (familias ensambladas, nuevos casamientos, convivencias, etc.)
  • Relación conflictiva entre miembros de familia nuclear y/o ampliada (tíos, primos, abuelos, etc.)
  • Dificultad en el desarrollo profesional / performance por debajo de potencial
  • Problemas vinculares en el trabajo (excesiva competencia con pares, agresividad, introversión, workaholic, despidos, entre otros)
  • Mudanzas y migraciones
  • Ansiedades y Angustia
  • Anorexia, Bulimia y otros trastornos de la alimentación
  • Fobias y miedos
  • Depresión
  • Violencia familiar y de género
  • Patologías de algun otro miembro de la familia (esquizofrenias, trastornos límites de personalidad, etc.)
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¿Cuándo consulta una Pareja?

Todas las parejas atraviesan crisis y conflictos en los cuales puede ser necesario buscar ayuda profesional. Estos conflictos pueden presentar características muy diversas.

En terapia sistémica, entendemos a la pareja como un sistema abierto, de esta manera el enfoque es relacional.

Consideramos que la pareja tiene el objetivo de construir un "nosotros" desde la historia de cada miembro, que a la vez implica el desafío de diferenciarse de la misma. 


 Se debe trabajar, entonces, sobre las formas de comunicación disfuncionales aprendidas en las familias de origen de cada miembro de la pareja, esto mediante el establecer en conjunto pautas de comunicación saludables que permitan mayor comprensión y entendimiento mutuo.

En los casos donde la pareja ya no pueden continuar juntos, el objetivo será asistir en el proceso de separación para que este se dé en buenos términos, y en hacerles entender a los miembros de la pareja que lo que se modifica es el rol conyugal pero no el parental.

Algunas situaciones de crisis en la vida cotidiana de la pareja:

  • Estrés
  • Problemas laborales
  • Desacuerdos respecto a las amistades de cada uno
  • Hábitos y actividades del otro
  • Aburriemiento y rutina
  • Convivencia y responsabilidades del hogar
  • Discusiones acerca del dinero

También pueden trabajarse problemáticas propias de la pareja:

  • Infidelidad
  • Falta de deseo sexual
  • Comunicación disfuncional
  • Celos y Falta de Confianza
  • Adopción y Fertilidad
  • Diferencias en criterios de crianza
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Honorarios, Frecuencia y Duración

El encuadre de la terapia incluye estas tres variables: honorarios, frecuencia y duración. Los mismos serán establecidos y detallados durante la primera sesión.