¿Cómo Trabajamos?


¿Qué es la Terapia Sistémica?

Todas las personas somos seres sociales. Nuestra crianza y nuestro crecimiento se logran en el contexto de distintas relaciones.

Por esta razón, la terapia sistémica se enfoca en la forma en que nos relacionamos con otros, en quiénes somos en nuestros vínculos más íntimos con nuestras parejas, padres, hermanos, hijos, compañeros de trabajo y amigos.

La terapia sistémica es aquella que ve al sujeto como parte de un sistema más amplio que es la familia y pone el foco en la dinámica de sus relaciones. Consiste en un proceso terapéutico que supone que los problemas de un individuo tienen una estrecha relación con los conflictos y las dificultades vinculares que aparecen en los contextos familiares, laborales y sociales en general. Con el tiempo, estos conflitos con otros llegan a cristalizarse en relaciones disfuncionales.

Es en el marco de una terapia sistémica en dónde se trabaja para producir alternativas ante las dificultades individuales y con los otros.

¿Cómo pensamos el cambio?

Que nuestra existencia se despliegue a través de distintas relaciones también marca el tipo de problemáticas que vivimos y cómo los resolvemos. El convivir tan íntimamente con otros – en una pareja o familia – hace que a veces los problemas se vuelvan una guerra de culpas, un esfuerzo para tratar de definir quién es la causa del problema.

El hecho de que las personas somos seres sociales influye sobre la forma en que logramos hacer cambios en nuestras vidas. Esto hace que a veces pensemos: “quiero cambiar pero toda la gente a mi alrededor me percibe de la misma manera que siempre” o que nos preguntemos, ¿el cambio implica que la gente se distancie?, ¿se puede aprender a cambiar en conjunto?

Cuando cambiamos, esto afecta a las personas que nos rodean, y cuando aquellos con quienes convivimos cambian, esto también nos afecta.Es en este sentido que consideramos que el cambio no es individual sino vincular.

Poder trabajar en conjunto estas problemáticas en terapia permite romper con este circuito y lograr perspectiva acerca de la forma en que nos relacionamos con otros y la manera en que nuestras acciones y palabras afectan a los demás y viceversa.

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¿Cómo pensamos a la Familia?

Pensamos a la familia como un sistema relacional, el cual incluye y articula a quienes lo compone mediante pautas de interacción y comunicación. La familia es un “todo” que está en un constante proceso de transformación.

Al pensar a la familia desde esta conceptualización sistémica, tendremos en cuenta de modo preponderante, que la conducta de cada uno de sus integrantes va a estar enlazada, e indefectiblemente va a repercutir, en quienes componen el sistema-familia

Estas transformaciones también tienen relación con el ciclo vital en el que se encuentran sus integrantes, y será en función de ver cómo se adaptan a los cambios que estos ciclos proponen, que la familia va comportarse de manera funcional o disfuncional.

A su vez, dándole lugar a los cambios que se fueron produciendo durante las últimas décadas a nivel social y cultural, teniendo en cuenta que los mismos han repercutido y lo siguen haciendo en la sociedad misma, no podemos excluir al sistema-familia de estos procesos. Por lo tanto, en la actualidad estamos recorriendo un camino hacia diferentes formas de familia, como por ejemplo: mujeres u hombres solteros con hijos a su cargo, familias ensambladas, diversidad de género en la pareja, étc.

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¿Cómo pensamos a la Pareja?

Siguiendo la línea en relación a lo expuesto sobre ¿Qué es una familia?, la pareja la consideramos como un sistema, que está ubicada en un contexto y con una historia detrás en cada uno de sus miembros.

Al momento de constitutirse una pareja se ponen en juego la historia, los valores, los proyectos, las reglas de cada uno.

Este proceso a veces puede ser difícil ya que los miembros tienen que negociar qué cosas sostener y cuáles ceder en pos de que la pareja sea una construcción en conjunto.

Entonces, para poder entender a la pareja, vamos a tener en cuenta la forma en que se comunican entre sí, es decir qué y cómo se dice y hace. Como así también, pondremos el acento en cómo lo que rodea a ese sistema va a influir en este presente que se encuentran atravesando y por consecuencia, en el devenir de la pareja como un todo, pero sin dejar de tener en cuenta a las particularidades de cada miembro.

Nuestra concepción de pareja es amplia e incluye, por ejemplo: diferentes tiempos de relación, modo de convivencia, situación legal, sexualidad de sus integrantes, y/o aquello que represente la singularidad de cada pareja.

 


¿Cómo es una sesión de Terapia Sistémica?

Dependiendo de la problemática que se está trabajando, a una sesión de terapia pueden ir parejas, familias enteras o subsistemas del grupo familiar, como por ejemplo: un padre con un hijo, sólo los padres y otras combinaciones de integrantes familiares.

Durante la sesión de terapia se focaliza en el “aquí y ahora” de lo que ocurre entre las personas que participan, ya que se trabaja sobre las formas de interactuar que aparecen, así despejando de a poco los distintos circuitos relacionales y de comunicación entrecruzados en una determinada problemática.

 

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Cámara Gesell, Coterapia y Supervisión

¿Qué es la Coterapia?

En el enfoque sistémico es común que se trabaje en coterapia. Esto significa que hay dos terapeutas a cargo de una sesión, lo cual nos ayuda a pensar de una manera más amplia la problemática que presentan los pacientes y poder reflexionar sobre mejores alternativas para resolverla.  Es decir, que se trabaja en equipo ya que nos parece que “dos cabezas piensan mejor que una”.

¿Qué es la cámara Gesell?

La cámara Gesell es un dispositivo que se utiliza mucho en nuestra modalidad de trabajo. Consiste en dos habitaciones conectadas a través de un vidrio oscuro que sólo permite ver desde afuera lo que está pasando en la sesión. Detrás del vidrio trabaja un equipo de terapeutas, quienes intervienen directa o indirectamente en el trabajo de los pisocterapeutas que están dirigiendo el tratamiento. Este equipo está preparado para ayudar en el momento tanto a los terapeutas como a la familia.

En la mayoría de las cámaras gesell, se utilizan equipos de audio y de video para la grabación de las sesiones. Si se utiliza este sistema, siempre es con la autorización y el conocimiento previo de las familias o parejas.

¿Qué es la supervisión directa?

El supervisor puede participar de diferentes maneras en el momento de la sesión. El supervisor puede entrar a la sesión para trabajar directamente con la familia, otras veces se queda afuera y participa indirectamente haciendo sugerencias a los psicoterapeutas a través de un intercomunicador, o una vez que la sesión ha terminado.

Creemos que esta modalidad ayuda a tener una perspectiva más rica de lo que le pasa a la familia y el trabajo en equipo es muy importante para captar la complejidad de las relaciones familiares como un todo.